10 reflexiones para empezar el año

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Autor: Manuel Ayllón, Gerente Senior de Aserluz

Todos los años nos proponemos nuevos objetivos en la gobernanza y estrategia de la empresa.

Para ayudarte en la selección de los que más te pueden interesar, he aquí una serie de reflexiones, si quieres consejos, fruto de la experiencia de muchos directivos y empresarios.

Quizás todo lo que a continuación exponemos te sonará, pero no por ello, dejaremos de hacerlo:

  1. Preocúpate por decidir más que por acertar. Muchas veces las buenas decisiones no presuponen conseguir acertar, sin embargo, dejar pasar oportunidades por tardar en decidir, puede significar perder negocio y lo peor, perder clientes.
  2. Identifica bien tus objetivos. Si no sabemos dónde vamos, difícilmente llegaremos. Pregúntate qué quiero y qué necesito conseguir.
  3. Plantéate tus problemas de forma realista. Sin pesimismos y sin enfatizarlos, pero siendo realista sobre la situación por la que atraviesa tu empresa.
  4. De ahí que es importante que no te “autoengañes”. Lo mismo que no es bueno enfatizar los problemas, minimizarlos es aún peor.
  5. Atiende solo a la información relevante y fiable. Estamos en la época de las ”fake news”, de la información sesgada, de la que produce mucho ruido pero que tiene muy poca credibilidad. Dejarse llevar por una errónea o falsa información, puede acarrear altos costes o pérdida de beneficio. La histórica nos puede servir de referencia.
  6. Reconoce la incertidumbre y gestiónala. Aceptarla es un buen punto de partida. Deberías plantearte distintos escenarios y preparar planes de contingencia para cada escenario.
  7. Sé creativo y genera alternativas para tomar mejores decisiones. Es lógico que surja el temor al rechazo por parte de tu equipo o de tus inversores y/o socios. En estos casos tendrás que saber venderles tus ideas. No flaquees; el no ya lo tienes por anticipado.
  8. La urgencia en tomar decisiones en determinadas situaciones, suele abocar al fracaso. Solo el 10% de las decisiones deben tomarse con urgencia. Es un error “craso” evaluarlas al mismo tiempo que las generamos. Lo primero es generar soluciones alternativas y luego evaluarlas. Acuérdate de que siempre hay un árbol de decisiones.
  9. Tus decisiones tienen consecuencias. Calcularlas y preverlas será una labor imprescindible. Hay que estar preparado para minimizar los errores.
  10. Lo que decidas, ponlo en práctica, “actúa”, pero cerciórate de que es viable. A veces los impulsos no son racionales, pero el instinto también cuenta.

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